como ya os he contado, la ciudad de Harbin es conocida como la Moscú de Oriente ya que gran parte de su arquitectura es de influencia rusa.
Destaca como pieza arquitectónica, la Iglesia ortodoxa de Santa Sofía. Su construcción duró nueve años y se terminó en 1932.
En la actualidad se ha convertido en un museo que muestra las diferentes influencias sufridas por la arquitectura de Harbin. Algunos habitantes de la ciudad consideraban que la iglesia de Santa Sofía alteraba el feng shui local por lo que hicieron donativos para construir un monasterio budista, el Templo de Ji Le.
This slideshow requires JavaScript.
